Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de abril de 2024

23 de abril: Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor

 


© Vilma Santillán (texto)

Como cada 23 de abril, desde el año 1995, hoy se celebra el Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor.

Desde 1988 era una celebración internacional promovida por la UNESCO, si bien no fue hasta la Conferencia General de la UNESCO celebrada en París (Francia) en 1995 en que se estableció el día 23 de abril para rendir homeneje al libro y a sus autores. Se eligió esta fecha por coincidir con la muerte de los escritores españoles Garcilaso de la Vega (23 de abril de 1616) y Miguel de Cervantes (quien había fallecido el día anterior pero fue enterrado el 23 de abril) así como con el fallecimiento de William Shakespeare (si bien respecto de este último hay cierta controversia: su fecha de fallecimiento coincide con el día 23 de abril de 1616 pero de acuerdo al calendario juliano, aún vigente en la Inglaterra isabelina de la época; según el calendario gregoriano, actualmente vigente, su fecha de deceso sería el 3 de mayo de ese año).

Cada año, la UNESCO junto con la Unión Internacional de Editores, la Federación Internacional de Libreros y la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias proclaman una “capital mundial del libro” y eligen un lema. Este año, la capital designada es Estrasburgo (Francia) y el lema: “Lee a tu manera”.

[+ info en: https://www.unesco.org/es/days/world-book-and-copyright ]

jueves, 30 de septiembre de 2021

Premio Alfaguara de Novela 2022

 



© Vilma Santillán (texto)

La editorial española Alfaguara convoca a escritores de cualquier nacionalidad a participar de la edición número XXV de su Premio Alfaguara de Novela 2022.

Las obras presentadas deberán estar escritas en idioma español, ser inéditas y responder al concepto de novela. El cierre de la presentación es el próximo 31 de octubre de este año.

Desde este blog mucha suerte a todos los participantes!

[+ info en: https://premioalfaguara.com/bases/ ]

domingo, 17 de noviembre de 2019

Vuelve la Noche de las Librerías a Buenos Aires




© Vilma Santillán (texto)


Hoy, a partir de las 18 y hasta la 01 de mañana se celebra por duodécimo año consecutivo la Noche de las Librerías en la ciudad de Buenos Aires.

 

Los festejos serán sobre la Avenida Corrientes, entre Junín y Avenida 9 de Julio y habrá charlas con escritores, proyecciones de videoarte, recitado de poesía, firma de libros y muchas actividades más con entrada libre y gratuita.

 

Ver y descargar la programación completa:

lunes, 30 de marzo de 2015

E. T. A. Hoffmann: músico y literato (Parte III)


E.T.A. Hoffmann, escritor



 

Conocidas ya la trayectoria y la agitada vida de E. T. A. Hoffmann podemos profundizar ahora en su obra literaria y en la influencia que ejerció sobre otros artistas.

 

Para comenzar, debemos decir que la valoración de la obra literaria de E. T. A. Hoffmann ha sido irregular a lo largo del tiempo. Compatriotas y contemporáneos de él, como Hegel y Goethe, sólo lo vieron como “autor de relatos de terror, sin ninguna calidad artística”, como menciona Berta Vías Mahou en el ensayo introductorio a la edición de sus Cuentos completos. Tampoco para el británico Walter Scott la obra de Hoffmann merecía un juicio favorable.

 

Sin embargo, otros escritores lo admiraron y su obra influyó en ellos. Fue el caso de H. Heine, M. Wieland, Th. Storm o F. Hebbel. Así mismo, Gérard de Nerval consideraba a Alemania como “el país de Goethe, Schiller y Hoffmann” comenta B. Vías Mahou. Posteriormente, su obra fue valorizada en Alemania por autores como Franz Kafka e incluso pueden encontrarse influencias de sus obras en el Doktor Faustus de Thomas Mann, en escritos de Rainer M. Rilke y en la literatura fantástica del checo Leo Perutz.

 

En países de habla inglesa influyó negativamente la visión crítica de W. Scott sobre la obra de Hoffmann, no obstante lo cual algunas obras de Charles Dickens, Edgar Allan Poe y Henry James evidencian influencias de la literatura hoffmanniana.  Por otra parte, la obra de Hoffmann ha sido muy exitosa en Francia y en Rusia, influyendo en autores como Balzac, Gautier, Víctor Hugo, André Breton (Hoffmann ha sido considerado precursor de los surrealistas), Puschkin, Gogol y Dostoievski. Ya en el siglo XX, directores de cine como Ingmar Bergman, Andrej Tarkosvki e incluso el portugués Manoel de Oliveira han sentido en su obra la influencia de Hoffmann.

 

En el campo musical tanto Richard Wagner como Jacques Offembach (para su ópera “Los cuentos de Hoffmann”), Leo Delibes (para su ballet “Coppélia”) y el ya mencionado Tchaikovski en nuestra primera entrega para su ballet “El Cascanueces” han buscado inspiración para componer sus obras en aquéllas del escritor alemán. Vincenzo Bellini se inspiró para escribir su ópera Marino Faliero en el relato de Hoffmann “El Dux y la dogaresa” y dos grandes músicos del siglo XIX se inspiraron en personajes creados por Hoffmann (el kapellmeister “Johannes Kreisler” y el “Signor Formica”) para crear ellos, a su vez, sendas obras inmortales: Robert Schumann su obra para piano Kreisleriana y Gaetano Donizetti su ópera bufa Don Pasquale.

 

La obra literaria de Hoffmann puede encuadrarse dentro del Romanticismo alemán y muy especialmente en el género de la literatura fantástica. El mundo fantasmal y el mundo real se interrelacionan y hasta llegan a fusionarse en sus cuentos. Lo fantástico, lo inquietante y lo diabólico constituyen el sello de su producción literaria, la cual siempre destaca el lado oscuro de todas las cosas. Entre los motivos más frecuentes de la obra hoffmanniana figuran la telepatía, la locura y el desdoblamiento de la conciencia (el tema del doppelgänger o ‘doble personal’).

 

Por último, es importante destacar cómo influyó la música en la literatura de Hoffmann: muchos de los personajes de sus cuentos o novelas son músicos, como el maestro de capilla Kreisler, y la composición y el ritmo de la acción fueron comparados por el autor, en muchos casos, con diversos movimientos y caracteres musicales.

miércoles, 11 de febrero de 2015

E. T. A. Hoffmann: músico y literato (Parte II)


Tumba de Hoffmann en Berlín



 

En la entrega anterior habíamos dejado a E. T. A. Hoffmann solo en la Varsovia napoleónica, ya que a raíz de la guerra su esposa y su hijita se habían trasladado a Posen, rodeado de hambre y miseria, y enfermo. Al borde de la muerte, se juró a sí mismo dedicarse a partir de entonces al arte. Debido a que se negó a jurar lealtad a Napoleón, perdió su trabajo y se trasladó a Berlín.

Sin embargo, la situación en la capital prusiana no resultó mejor para el músico. Como consecuencia de la guerra, Berlín era una ciudad empobrecida con una alta tasa de artistas desocupados y los teatros en bancarrota. Tampoco las cosas andaban bien por Posen: su hija Cecilia había fallecido y su esposa estaba al borde de la muerte. En suma: un annus horribilis para Hoffmann.

La situación mejoró al año siguiente cuando el artista recibió una oferta laboral del teatro de Bamberg y se trasladó a esa ciudad, en la cual vivió entre 1808 y 1813. Allí compuso música, fue director de orquesta, dramaturgo y hasta escenógrafo. También en Bamberg conoció al médico F. A. Marcus, quien aplicaba tratamientos como el mesmerismo o la hipnosis, y a Gotthilf Heinrich Schubert, autor de Simbología del sueño, quienes tendrían gran influencia en la obra literaria de Hoffmann.

 

Pero no todo anduvo bien en Bamberg: el teatro donde trabajaba cerró y tuvo que recurrir a la docencia musical para poder vivir. Y volvió a enamorarse, esta vez de una de sus alumnas a la cual inmortalizó en su diario como una mariposa. Pero esta relación no prosperó ya que la joven se casó con su prometido además de que la esposa de Hoffmann, que había vuelto a vivir con él, lo vigilaba de cerca. A raíz de estas desilusiones y de la incomprensión del público local de su obra musical, Hoffmann decidió dedicarse a partir de entonces a su verdadera vocación: la literatura.

 

Ante estos fracasos y en medio de una situación económica ruinosa, surgió una luz de esperanza al final del túnel: una compañía de ópera que actuaba en Leipzig y en Dresde le ofreció trabajo. Por lo tanto, Hoffmann se trasladó a Dresde en abril de 1813 pero llegó en un mal momento: las tropas rusas y prusianas ocupaban la ciudad y la lucha contra los ejércitos napoleónicos era cosa de todos los días. Las impresiones de los horrores bélicos que vivió en esos días las volcó en Visión del campo de batalla en Dresde y durante su estadía en esa ciudad concibió el cuento El puchero de oro, considerado una de sus obras maestras.

 

Hasta 1814 alternó su actividad literaria con la de director de orquesta en Dresde y en Leipzig. Ante los nuevos fracasos de sus obras musicales, regresó a Berlín y a su trabajo en la magistratura de esa ciudad. Allí viviría hasta su muerte en 1822.

Dedicado por completo a la literatura, fue muy bien recibido en los salones y círculos literarios berlineses y se convirtió en un autor de moda. Sus relatos se publicaban inmediatamente en revistas, almanaques y recopilaciones. Por un tiempo, también tuvo éxito en al ambiente musical local: su ópera Ondina se estrenó en 1816 y se representó catorce veces en esa temporada lírica.

 

Para esta época se agudizó una enfermedad neurológica que afectaba su médula espinal y que padecía hasta ese entonces de manera intermitente. Sufrió parálisis de sus manos, lo cual le llevó a dictar a un asistente sus últimos escritos. Finalmente, su vida se acabó el 25 de junio de 1822.